¡Aguardiente que envenena!

Foto: César Fuentes. Vista del Río de Los Aguacates.

"Aguardiante que envenena"

 Cobertura: José Manuel Serén, César Fuentes | Edición: Wendy Funes

TextoJosé Manuel Serén | Imágenes: César Fuentes

Las denuncias se han realizado a la secretaría encargada de cuidar los recursos naturales, Mi Ambiente. Pero no hay respuesta.
Foto: César Fuentes. Vista del Río de Los Aguacates.

Yuscarán, El Paraíso | Reporteros de Investigación. Las nubes grises parecían con ganas de derrumbarse en llanto sobre las calles empedradas, con estilo colonial. A la vez, una neblina negra, flotaba en el viento.  

Llegamos a las ocho de la mañana a esta tierra de calles empedradas, llamada Yuscarán, al oriente del corazón de América Central.

A primera vista parecía la humareda de un incendio que estorbaba para admirar los napoleones y guanacastes centenarios; al fijarse bien, la bruma salía de chimeneas grandes que asoman en el centro de la ciudad.

La fábrica que está causando mal gusto en el agua y las comidas, según la denuncia de los vecinos, se llama El Buen Gusto.

Es una de las principales productoras de aguardiente del país. Es una empresa vital para la economía nacional y para la ingesta de esta droga.

Así que el alcohol no solo ocasiona el 28 por ciento de los fallecimientos asociados al tránsito, según lo determinó un estudio publicado en 2016, en la Revista de Ciencias Forenses de Honduras  sino que está matando seres vivos desde su nacimiento.

El equipo fue al lugar donde supuestamente caen las aguas residuales de la Destilería El Buen Gusto cuyo producto es comercializado en todo el país. 

La primera vecina, la más cercana a la zona afectada, se negó a dar entrevista por temor a represalias y “evitar problemas con los dueños de la fábrica”. Después de bajar y bajar por un terreno irregular, con matorrales a ambos lados y con el riesgo de un desliz que sería fatal, logramos llegar.

Vapor pestilente

Era como si la maleza nos decía deténgase, como si quisiera impedir el paso, pero el equipo no dejó de caminar hasta sentir el vapor caliente.

Las aguas turbulentas, parecidas a fuentes termales, humeantes y con olor desagradable son el hábitat de mosquitos que se alimentan de los desechos  arrojados en el lugar.

Luego de unos minutos, a pesar de usar mascarilla, el vapor nos causó dolor de cabeza.

¡Qué alguien los escuche!

La iniciativa ciudadana para denunciar este problema es impulsada por el ambientalista Josué Mariano Cárcamo Mondragón. En los últimos días, se han organizado para recolectar 500 firmas que serán entregadas a la alcaldía municipal de Yuscarán.

Una Reseña Histórica hecha por la municipalidad describe que en esta ciudad, cabecera del departamento de El Paraíso, viven 12,116 personas: 6,069 son hombres y 6,047, mujeres.

Las fábricas de aguardiente, —dice el informe del gobierno local— el Buen Gusto y Monserrat, son generadoras de empleo “contribuyendo al desarrollo económico del municipio”.

La información que el informe oculta, es el miedo y las denuncias de contaminación que viven sus habitantes.

Lo mismo que a Berta Cáceres

 “Todos me dicen, me va a pasar lo mismo de Berta Cáceres, ese es el problema, de hecho, en esta recolección de firmas”. Lo que trata de decir es que muchas personas firman, pero la mayoría teme correr “el riesgo que pasaron la mayoría de los ambientalistas”, platica Mondragón.

“No tengo ningún tipo de enemistad con nadie, y si a mí, me sucede algo, por estar impulsando esta iniciativa de recolección de firmas, culpo a la fábrica de aguardiente El Buen Gusto Yuscarán, porque ya tenemos historia como de Berta Cáceres, de Janeth Kawas y de tantos ambientalistas hondureños”.

MiAmbiente no responde

Las denuncias se han realizado ante la secretaría encargada de cuidar los recursos naturales, Mi Ambiente. “A tal grado que ya han venido pero no encontramos ninguna repercusión hacia la fábrica”.

Desde 2014, la prensa comercial de Honduras reveló una denuncia similar, pero no mencionaron el nombre de ninguna empresa.

Seis años más tarde las quejas persisten y no hay respuesta de la institucionalidad hondureña. El Ministerio Público ha detenido a personas sin poder y las exhibe como responsables de la contaminación.

La vida para las estirpes de Yuscarán presenta grandes contrastes, pues, mientras hay un linaje de políticos que no dan soluciones, originarios de acá, como el vicepresidente al Congreso Nacional, Walter Antonio Chávez; del otro lado, está el clamor de que dos mil familias estarían afectadas, de acuerdo con la denuncia.

Las familias viven en las siguientes comunidades: Las Crucitas, Teñideros, Guanacastillo, Agua Fría, El Tamarindo, y el Rodeo, dedicadas al cultivo de frijoles, maíz, maicillo y ganadería.

Humo y escasez de agua

El defensor ambientalista dice que también la atmósfera por el humo que sale de las calderas causa un impacto muy grande.

Los pobladores no tienen agua, pero a la empresa nunca le falta el vital líquido, “tiene acaparada la Reserva de Agua Monserrat”.

El presidente de la junta de agua de Yuscarán, es el propietario de la fábrica, plazo que venció hace dos años, por lo tanto, lleva cuatro años en el cargo, con el propósito de tener control sobre el agua que es su principal materia prima, aseguró.

Este problema se ha discutido en cabildos abiertos. El estribillo que la municipalidad da como respuesta es que “que se visitará el señor dueño de la fábrica”, pero aún se sigue esperando, platica Mondragón.

 

Un problema viejo, nueva contaminación cada día

Desde su oficina, al encargado de la Unidad Municipal del Ambiente (UMA), Gustavo Pavón, se le percibe lejano a la burocracia que hay en la capital. Recibe denuncias desde 2013.

“Hemos llevado evidencias y arriba las denuncias no pasan,  conforme a lo que la gente actúa hay de los años (2007, 2009, 2013, 2017, 2020), la última, fue por la muerte de peces por afición del agua”.

La persistencia de un ambientalista

“Quien debe actuar son las autoridades nacionales a él se la ha dicho mil veces y él dice, sí, lo vamos a hacer pero eso no queda en nada, uno no puede hacer nada, aquí está como amarrado, se pueden poner mil denuncias y no se le toman la verdadera importancia, da pesar pero ahí es Mi Ambiente que tiene que ejecutar esa acción”.

“Los análisis del agua son caros pero desde la Unidad Ambiental se puede acompañar las comunidades que están denunciando, lo que necesitamos es presencia de la autoridades nacionales”, clama el servidor público.

Oscar Wilfredo Lezama trabajó en Área de Guarda Recursos de Instituto de Conservación Forestal (ICF) se refirió a la demanda de toda la población para exigir las pilas de oxidación.

“La fábrica tiene la capacidad, pero ellos tienen acaparada la materia prima que es el agua de la reserva Monserrat”.

“La lucha no es de ahorita, sino de muy antes”.

Mi Ambiente fue a inspeccionar el lugar hace tres años y  no se tuvo una resolución o respuesta favorable.

Análisis flora y fauna del lugar

El Biólogo Jarek López realizó un estudio sobre la contaminación en este afluente.

Concluyó que la demanda bioquímica de la fábrica es mayor a la establecida en las normas municipales y excede la temperatura recomendable para ecosistemas acuáticos (peces y otra fauna que vive acá).

La demanda de oxígeno es alta por lo que afecta bastante el hábitat acuático. Los organismos presentes son muy pocos; hay muchos organismos que se encontraron presente que son insectos propios de aguas contaminadas y eso a simple vista se puede observar. 

Todo el estudio realizado por el biólogo describe que el agua no es limpia y no es apta para el consumo y utilización de riego en plantas y animales. Viéndolo desde otro punto, la cantidad de nutrientes que lleva la descarga es alta y ayuda para ciertas plantas, pero destroza las nativas, son afectados muchos árboles, roedores y la presencia de aves es escasa.

Al estar contaminada, el agua, no crecen los organismos de los cuales los seres vivos pueden alimentarse, no se encuentran  por ejemplo: Martín Pescador, reptiles, peces, cangrejos, entre otros.

Contaminación y molestias en la población

“Destilería El Buen Gusto está causando una problemática que viene de años atrás, se ha llevado a la alcaldía municipal en primera instancia y las instituciones gubernamentales que se dedican a la protección Ambiental, bosques, quebradas y ríos, la molestia de nosotros es que la fábrica aguardiente El Buen Gusto, bota sus desechos tóxicos y sus aguas químicas al río”, dijo Elin Rodríguez, vecino de Yuscarán.

El problema es río abajo, dijo, afectando los campesinos que tienen sembradíos y  ganado. Al consumir esta agua corren el peligro de morir. 

Animales que mueren

“Nos hemos encontrado con la sorpresa que muchos animales han muerto y otros que estando en proceso de gestación como las vacas han perdido sus crías”.

Continúa diciendo que el olor putrefacto que sale de esas aguas afecta la ciudad; además en el río, no se encuentran otros animales que son necesarios para el ecosistema acuático.

La mentira más grande que dicen los funcionarios de esta fábrica que tienen pilas de oxidación, esto solo quedó en un intento hace unos ocho años. La presión de la población bajó y por ese motivo la construcción no se hizo.

“Aquí la gente de Yuscarán desde el centro le puedo decir que sentimos la contaminación ambiental de esta fábrica, en la mañana es el humo que tiran la fábrica por medio de chimeneas por la mañana y a mediodía; usted no soporta el hedor a 200 metros de la fábrica”.

Fredy Gerardo Chacón estaba cultivando su parcela de tierra, se detuvo un momento y contó que las estas aguas de tratamientos residuales, arrojados de la producción de licores por la empresa Yuscarán, del señor Jorge Mondragón, impide utilizarlas en riego, porque es contaminada.

“El ganado no puede tomar agua, porque cuando están preñadas, abortan, yo casualmente he hallado vacas que tal vez tienen siete meses de preñez que han abortado”, manifestó.

El dueño de la fábrica tiene terrenos, sin embargo, él no se ve afectado porque tiene dinero y trae el agua potable  para su ganado, que a pesar de ser el que ocasiona el problema, no desprende ni un poquito hacia los afectados, denunció.

Las autoridades de Yuscarán están bien empapadas del tema, pero “se hacen de la vista gorda, si hubieran autoridades responsables sería diferente, el Señor alcalde sabe esta situación de afectación pero se les fue de las manos”.

La sugerencia que da a la empresa tanto para las autoridades municipales, también a nivel nacional o encargados de mediar conflictos y dar soluciones, es buscarle una salida como movilizar la empresa.

 

La versión empresarial 

La destilería el Buen Gusto es propiedad de Jorge Alberto Mondragón, Norma Margarita Mondragón Cortes y María Mondragón Cortes. Es una sociedad anónima constituida el 17 de agosto de 2006 en el Registro Mercantil de Francisco Morazán.

Esta empresa fue creada para la producción, elaboración, embotellamiento, promoción y distribución de bebidas alcohólicas, gaseosas y no gaseosas, compra de maquinaria, materias primas y cualquier otro producto o material necesario para la elaboración de dicho producto.

Periodista: Buenas venimos del Periódico Reporteros de Investigación y queremos abordar el encargado de la Fábrica para hablar sobre diversos temas relacionados con la empresa.

Guardia: No creo que los puedan atender está en etapa final de producción y no  es posible.

Periodista: Puede decirles que no tomará mucho tiempo es para abordar un tema puntual y listo.

Guardia: Permítame ir a consultar.

Al poco tiempo de estar ahí bajó uno de los trabajadores. El aroma de aquel lugar, hace pensar que es una empresa con un costo de producción millonario.

Una persona nos atiende. Él se identificó como Miguel Antonio Osorio. Hizo con nosotros un recorrido para mostrar el trabajo que hacen.

¿Qué opinión tiene la fábrica ante la problemática, que los vecinos decían tener, producto de las aguas residuales que derraman la destilería?, se le consultó.

Contestó que esto ya se había resuelto con las autoridades encargadas y que lejos de una contaminación, los desechos que la fábrica arroja en el lugar tienen un olor a miel.

Para él, ese no es un  problema porque el agua  a unos cuantos metros ya estaba digerible y apta para uso de cultivos y animales. Luego, un ingeniero nos atendió, pero dijo que estaba muy ocupado y por eso rápidamente se retiró del lugar aludiendo que tenía compromisos.

El reloj marcaba las 15 horas horas de un largo recorrido entre casas que parecían estar en área rural.

Al cruzar la parte baja de la ciudad, vimos cómo fluía una vertiente de los desechos tal si fuera una fuente de agua natural que en sus entrañas llevaba la contaminación hasta desembocar en el río.

Seguimos el camino hacia el campo y nos encontramos con parcelas listas para el cultivo, un señor iba “a aguar el ganado”, como dicen para referir que van a darle de tomar agua a sus vacas.

Aquí el agua contaminada del río es veneno para el palpito de vida, pero eso no les importa.

Yuscarán: Municipio turístico

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