24 horas de silencio y oscuridad del CNE

Editorial

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. El pueblo hondureño no falló, pero ustedes sí le han fallado al pueblo. La población acudió de manera masiva a las urnas ese 14 de marzo de 2021 para elegir a los candidatos de los tres partidos políticos más grandes de Honduras que participarán en la contienda electoral.

En respuesta ustedes los políticos, sobre todo los que controlan el Consejo Nacional Electoral (CNE) se burlaron de la gente dándole la misma receta de 2017. Lo que hizo la dictadura en 2017 lo vuelve a ejecutar con el mismo patrón en 2021, pero ahora con la representación del partido emergente del golpe de Estado: Libre.

La “democracia” de las encuestadoras con una matriz mediática partidaria, corrupta y manipulada por las ansias de dinero y poder, se apresuraron a dar resultados para instalar en la endeble opinión pública unos resultados.

Mientras tanto, en el oscurantismo como si estuviéramos en el siglo XIX, el CNE lleva 24 horas sin dar una respuesta porque están esperando que las maletas, algunas cargadas a lomo de mula, sean traídas a la capital de Honduras. En 24 horas, únicamente salieron a dar una conferencia de prensa con aires triunfalistas y asegurando que ha sido el proceso más transparente “de la historia” del país.

A medida pasan las horas, la incertidumbre, la especulación y la dominación de las encuestas a boca de urna crece. Los precandidatos han salido a refrendar como válidos estos resultados que no son oficiales. Eso es manipulación. El escenario ya fue creado, ahora, solo falta que el CNE salga a refrendar los resultados de la dictadura perfecta y listo, asunto arreglado. Una Honduras “en paz y democracia”. Así que vamos a pasar de la democracia electorera, a la democracia mediática de las encuestadoras que instalaron por cuatro años más a Juan Orlando Hernández. Este día mencionado por llevar toneladas de cocaína a Estados Unidos, según los testimonios en el juicio de Geovanny Fuentes.

El precandidato el Partido Liberal Luis Zelaya peregrinó a tocar puertas ante el CNE para pedir que sean transparentes como si fuera una suplica y no como un derecho que le corresponde a todas y todos los hondureños.

De nuevo la ilusión de tener democracia es empañada por la corrupción; las dudas sobre elecciones amañadas “estilo Honduras”, generan desencanto.

Aun sabiendo que el país es gobernado por un “dictador, narcotraficante” se confió en que los demás actores implicados en el proceso –no los que participaron en Pandora y en Narcopolítica– sino los emergentes o alternativos darían la pelea por elecciones sin componendas con máxima divulgación y no con 24 horas de un silencio que parecen una burla, una bofetada.

El candidato Salvador Nasralla no fue a elecciones internas en su partido. Esta mañana dejó entrever que hay pactos para dejar a Tito Asfura como candidato del Partido Nacional y como es investigado criminalmente, más adelante podría deponer su candidatura para dejar a Juan Orlando Hernández en el poder. Esta misma denuncia la hizo, hace unos meses, el expresidente Porfirio Lobo Sosa.

Nasralla dio a entender, también, que hay pactos para que Yani –un ex convicto condenado en Nueva York, por lavado de activos del narcotráfico– sea el candidato del Partido Liberal. Mientras en los círculos políticos se da por hecho que Yani y Libre irán juntos en alianza para derrotar al partido de gobierno, en las próximas elecciones generales de noviembre.

Los dos precandidatos del oficialista Partido Nacional salieron ambos con aire triunfalista –la misma emoción del CNE– la noche de las elecciones primarias cada uno confundió a la gente con un discurso como si fueran ya el candidato oficial.

De esta manera se crea incertidumbre y se manipula a la población. La gente más manipulable es la que vive en la pobreza y sin educación, la gente maltratada constituye para el partido de gobierno un voto duro por su falta de educación, lo cual recuerda al caudal electoral que Pablo Emilio Escobar Gaviria tenía en los Tugurios de Medellín cuando le daba casas a los habitantes que vivían en un basurero antes de la intervención del narcopolítico. Pero en este esquema de trabajo sicológico, cualquiera puede ser manipulado.

En las urnas se pudo ver que el partido que gobierna aprovecha a los empleados del gobierno y la gente con menos educación para perpetrar un poder ilegítimo y avasallador y este mismo partido junto a dos más, llevan ya 24 horas de silencio y oscuridad.

A estas 24 horas hay que sumar más de un año en que la niñez de Honduras está sin acudir a las escuelas, lo cual es muy conveniente para evitar tener una juventud crítica, movimientos estudiantiles y así ha sido muy fácil que las autoridades electorales dejaran fuera de las votaciones a jóvenes que votarían por primera vez. Pese a ello, los funcionarios han dicho que estás elecciones fueron un éxito.

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