23 de octubre de 2021
Lo último

Serie gritos
de La Tigra
1/3

Créditos:

Ilustraciones: Allan Mc Donald | Fotografía: Reporteros de Investigación Cobertura: Melissa Hernández | Edición: Wendy Funes | Producción audiovisual: Periodista contratado por Reporteros de Investigación

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. La Tigra empezó a ser una fuente de agua para la capital y otras zonas aledañas desde el siglo XIX. Fue la primera zona decretada bajo protección especial y el punto inicial del nacimiento de un Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras; tiene más de veinticuatro mil hectáreas que se dividen en zona núcleo y de amortiguamiento. 

Esa extensión es similar a imaginarse unas 24,000 canchas de fútbol juntas, colmadas con cerros, fuentes hídricas, árboles frondosos y fauna propia de la zona central. La Tigra provee agua para la capital del país, tres municipios y cien comunidades. 

Un recorrido con un drón –hecho por el equipo de RI-muestra de un lado la abundancia a la par de la decrepitud ambiental y el peligroso avance de construcciones en la zona productora de agua.

 

En solo seis años, ex juezas, abogados, académicos, maestros, ex funcionarios, empresarios, comerciantes y ciudadanos nativos, recibieron 162 permisos de construcción para edificar nuevas viviendas en el área protegida más antigua e importante de la zona central. En el listado de personas que construyeron nuevas casas aparece dos veces el nombre de un periodista.

Las casas se han ido construyendo en la zona de amortiguamiento, según los documentos oficiales de ambas municipalidades. Mientras tanto, la situación en la zona núcleo es incierta.

El Plan de Manejo del Parque Nacional La Tigra (PNLT) 2013-2025 manda que para el desarrollo de infraestructura en viviendas dentro de las comunidades ya establecidas en esta zona, bastará únicamente dictamen previo de AMITIGRA, el Gobierno Local correspondiente y el ICF para su construcción.

Sin embargo, la municipalidad de Santa Lucía ha dado estos permisos sólo con la venia de su corporación municipal, amparados según ellos, en la Ley de Municipalidades. 

Fuente: Alcaldía de Santa Lucía

Amitigra

Una fotografía con bosque verde y los ojos de un venado viendo el lente del fotógrafo dan la bienvenida a la oficina de la Fundación Amitigra. En teoría, esta organización no estatal está encargada de dictaminar las nuevas construcciones. La imagen remite a la frescura, el olor a pino en la carretera que conduce hacia La Tigra, la exuberancia de agua, los árboles de liquidámbar, pájaros de colores y árboles cuya edad es un misterio que rodean el trayecto hasta llegar a la zona productora de agua.

El director técnico de Amitigra, José Luis Murillo, al ser consultado en 2020 por el equipo de Reporteros de Investigación, respondió que desconocía sobre esta cantidad de permisos de construcción. También el director ejecutivo de Amitigra, Rufo Paredes, respondió ayer que desconoce de dónde sale este número de cien permisos“Amitigra solo da fe de dónde está el proyecto si está dentro o no de La Tigra”, respondió y “quien da los permisos son las alcaldías”. Cada año, Amitigra recibe del Estado 4.5 millones de lempiras para proteger esta fuente de agua con dos siglos de explotación. Su director estima que para llevar a cabo su trabajo, necesitarían unos 15 millones. En 2020, con la pandemia del Covid 19 hubo 14 despidos.

“Se supone que cualquier permiso de construcción debería ir con una inspección de Amitigra, lo que pasa es que la ley está ambigua en ese sentido. Seamos sinceros el parque ya sobrepasó su límite”, advierte el director de la organización ambiental.

Los incendios y las nuevas construcciones
Según el Manual de Normas Técnicas y Administrativas para el Manejo y Administración de las Áreas Protegidas del SINAPH, aprobado en 2011, las Áreas Protegidas comprenden un 36 por ciento de la superficie total del país y cada área debe contar con un plan de manejo.

El Plan de Manejo del PNLT advierte que la “actual presión por el desarrollo de urbanizaciones, construcción de viviendas, crecimiento de comunidades y otra infraestructura dentro del PNLT, se considera el principal problema que enfrenta, siendo urgente su regulación”.

Pero contraviniendo todo ese marco normativo, a lo largo de la zona de La Tigra se han conformado urbanizaciones clandestinas con el turbio apoyo de diversas administraciones municipales.

 

Fuente: AMDC

Permisos de la AMDC

La Alcaldía Municipal del Distrito Central que tiene el 70 por ciento de esta área protegida bajo su responsabilidad, respondió sobre la cantidad de permisos de construcción otorgados en esta zona que son seis. Autoridades de Santa Lucía temen que el manejo que está ocurriendo en el Distrito Central es mucho más caótico y despreocupado por el medio ambiente.

Para tener una idea de la importancia que tiene El Parque Nacional La Tigra (PNLT) hay que remontarse al siglo XIX. “La explotación del agua en el PNLT, comenzó en 1889, cuando al crearse la Junta Directiva del Agua, para Tegucigalpa y Comayagüela, se construyó un acueducto, desde la fuente de Jutiapa hasta dos tanques, en el Picacho y en La Leona, para un almacenamiento de 200,000 galones, que abastecían a unos 12,000 habitantes, disponiendo de unos 63 galones por persona por día. (Moncada Gross 2009)”, cita el Plan de Manejo del PNLT del ICF.

En 1971 fue declarado como Zona Forestal Reservada y se ordenó su inscripción en el catálogo del Patrimonio Público Forestal Inalienable, nueve años después en 1980, la zona se declara como el primer Parque Nacional del país.

Trece años más tarde de ser declarado como el Primer Parque Nacional del País, mediante decreto legislativo 153-93, el Congreso Nacional de Honduras, otorgó a la oenegé Amitigra, la administración del Parque Nacional La Tigra. Este Parque Nacional, se encuentra ubicado en el Departamento de Francisco Morazán, en el centro del país, al noreste de la ciudad capital Tegucigalpa; tiene un área total de 24,040 hectáreas, con un núcleo de 7,571 ha y una zona de amortiguamiento de 16,469 ha; estas tierras se ubican repartidas en cuatro municipios: El Municipio del Distrito Central, Valle de Ángeles, Santa Lucía y Cantarranas.

La construcción en zonas de amortiguamiento no sería un problema si hubiera un manejo adecuado para preservar la reserva hídrica y sino fuera porque esta investigación periodística ha determinado que en una sola residencial ha habido una serie de autorizaciones otorgadas con aparentes irregularidades.

A eso se suma que las autoridades hablan de urbanizaciones clandestinas, además de la presión que –según la municipalidad de Santa Lucía– el proyecto residencial Santa María ejerce en la zona.

Vea: Cinco permisos de construcción en La Tigra

Todavía la opinión pública desconoce cómo es que un incendio en marzo de 2017 arrasó con fauna y árboles en La Tigra, en la parte correspondiente a la municipalidad de Tegucigalpa. El siniestro sucedió de manera coincidente cerca de donde se construye el proyecto de clase media alta, denominado residencial Santa María, a cuyos propietarios en marzo de 2016, le habían pedido que antes de realizar el corte de árboles debían solicitar permisos. Ahora afloran denuncias de un nuevo proyecto habitacional en Santa Elena, Santa Lucía que coloca en riesgo a esta reserva natural.

Espero nuestra segunda entrega #MuyPronto

Haz clic para acceder a resp-sol-sdd-54-2017-1.pdf

2013-2025 Actualidad
Municipios

Plan de manejo del PNLT
“Se debe preparar un nuevo decreto, con los límites definidos con precisión utilizando UTM ó coordenadas geográficas, definiendo la figura del PNLT, su núcleo y Zona de amortiguamiento, esto evitará la incertidumbre al momento de realizar acciones de manejo y / o dictámenes”. Ninguna de las fuentes entrevistadas mencionó el Plan de Manejo.

 

2021 Actualidad
Municipios

Cantarranas, Valle de ángeles, Santa Lucía y Tegucigalpa tienen jurisdicción en la Tigra porque está en cuatro municipios.

3 de Julio de 1952 Primer zona protegida
Zona de reserva forestal

Se emitió el Acuerdo Nº 12 que se publicó en LA GACETA se declara las “Zona de Reserva Forestal Túnel El Carrizal”, con un área de 2,033.12 hectáreas y que cubre la zona sur de la montaña y la “Zona de Reserva Forestal San Juancito-ZepatePicacho” con un área de 5,472 hectáreas.

27 de Octubre de 1971 Patrimonio
Zona reservada

El Congreso Nacional mediante Decreto Nº 72, publicado en La Gaceta el Jueves 16 de Diciembre de 1971, declara el área como Zona Forestal Reservada y se indica que se proceda a su inscripción en el catálogo del Patrimonio Público Forestal Inalienable.

14 de Julio de 1980 Primer Parque Nacional
Primer Parque Nacional

Por Decreto Ley número 976, la zona se declara como el primer Parque Nacional del país.

Me gusta esto:

A %d blogueros les gusta esto: