Reportero de cuatro décadas

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. Entre periodistas es famoso el dicho que para ser buen reportero hay que tener buenos zapatos. Parafraseando al poeta Antonio Machado, los reporteros hacen camino al andar. Para otros caminar es un ejercicio, una terapia, una necesidad, pero para la prensa es una herramienta del oficio de reportar la realidad.

Este camino para Alfonso Anariba Cálix empezó una mañana de 1974. Llegó con 16 años a Radio Progreso, le dieron la oportunidad de dar la hora y desde ese momento comenzaría su carrera como un comunicador que en la actualidad atesora 47 años como periodista.

Siempre tiene una sonrisa, una anécdota periodística o política, es un platicador con buena labia o entretenida elocuencia cuya memoria prodigiosa guarda los nombres de periodistas, políticos y personajes públicos que pasan a diario por su vida reporteril.

“En el 74 llegó el huracán Fifi, no había periodistas para cubrir este desastre con más de diez mil muertes entonces tomé la móvil y empecé a transmitir, fue doloroso ver tanta muerte”.

Después, “comencé a trabajar como periodista en Radio Moderna y una mañana llegan don Silvio Peña, con don Andonie Fernández y Felipe Acosta, escuchan al cipote y se quedan paralizados”, recordó. Era tal su entusiasmo en esa época que cada mañana pedía halón, para sortear los 30 kilómetros de distancia entre San Pedro Sula, Cortés donde él vivía hacia El Progreso, sede de la radio.

“Logramos la instalaciones de cursos intensivos para periodistas, a través de la Asociación de Prensa Hondureña (APH) con Magda Argentina Erazo”. Luego entró a Diario Tiempo. Trabajó con Adán Elvir Flores, Vilma Gloria Rosales, Winston Cálix. También estuvo en Radio América. “En ese entonces Radio América era una radio popular y valiente”, recuerda Anariba Cálix. Puede pasar varias horas recitando los nombres de las y los pioneros de prensa en Honduras.

Anariba Cálix, reconocido por su carisma y energía, en los años ochenta estuvo tildado de izquierdista, fue perseguido por la desaparecida Dirección Nacional de Investigación (DIN), un ente policial especializado en la tortura y muerte, según sus recuerdos.

Reveló que tienen evidencias en cintas que dan información sobre las personas implicadas en la desaparición forzada del padre Guadalupe Carney.

Desde sus inicios como reportero, también se interesó por la política y así conoció a Jaime Rosenthal, Delmer Urbizo Panting, “conocí al doctor Modesto Rodas Alvarado (El León del Liberalismo) y me motivó para seguir en política”.

En 1979, “el general Policarpo Paz nos dio títulos de periodistas” y el primer salario mínimo de premda que lograron fue de 460 lempiras (unos 230 dólares, según el cambio de moneda en los ochenta). Así es como muchas personas sin ser periodistas, fundaron el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), relató.

A inicios de los ochenta, se convirtió en presidente del Consejo Departamental de Yoro, regidor en El Progreso, Yoro, presidente del Primer Consejo de Defensa, coordinador del Partido Liberal en Cortés, fue también dirigente estudiantil, era asesor de patronatos, sindicatos, organizaciones campesinas y “también fui perseguido por Gustavo Álvarez Martínez”.

“Fui regidor primero y luego alcalde por ley de la Corporación Municipal de El Progreso, vice presidente de la APH y del CPH, en San Pedro Sula, ahí fui coordinador de la construcción de la colonia El Periodista”.

En 1993, fue electo diputado liberal, por la corriente de Rosenthal Oliva para el período 1994-1998 mientras Carlos Roberto Reina gobernaba Honduras y pregonaba una revolución moral.

En la actualidad, es un crítico permanente del quehacer periodístico. Cada mañana madruga a escuchar las noticias y salir a la calle bien informado para disfrutar su rol de reportero y luego acudir a los estudios de televisión para la conducción de su programa.

Anariba Cálix considera que como periodista también puede participar en política. “Para mí el periodismo es un portaestandarte para lograr cambios”.

La gente lo reconoce como el ex diputado Anariba Cálix, es admirador de la cultura de Seul, la capital Corea del Sur. En la última década se ha desempeñado como conductor y director de prensa, en Tegucigalpa, del canal cristiano JBN internacional. Dice sentir un aprecio especial por el ex precandidato presidencial, Esteban Handal Pérez, más conocido como el Toro Colorado y propietario de JBN.

Con el auge de las redes sociales, ha surgido otra oportunidad informativa para que cada mañana Anariba Cálix mande noticias y análisis. Desde sus redes sociales visibiliza las implicaciones de políticos hondureños en el crimen organizado y la red de corrupción establecida en el país.

En 2017, nuevamente aspiró a convertirse en diputado propietario por el partido Democracia Cristiana, pero al final quedó fuera de las planillas y denunció que fue engañado por la dirigencia de este partido político.

Su tema de mayor interés es la cobertura de la agenda política y del movimiento social hondureño.

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