Café: ¿Droga o energizante?

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. Nuestro país, el corazón de América Central, es uno de los mayores productores de café del mundo, pero, ¿cuál es la historia del grano? ¿Cómo llegó a Honduras? Esas son solo algunas de las preguntas que una persona con un poquito de curiosidad se puede hacer.

Vale la pena mencionar con antelación, que es una historia que ha viajado desde hace mucho tiempo con los procesos de colonización.

Las primeras conclusiones sobre los efectos del café se remontan al siglo IX, durante el Reino de Kaffa (1390-1897) en Etiopía, cuando Kaldi, un criador de cabras observó cómo ellas consumían el grano y reaccionaban de manera eufórica.

De acuerdo con los registros históricos, los primeros datos provienen de Etiopía, Arabia Saudita, Yemen, Egipto, Turquía y algunos países del mundo musulmán. Región que tuvo y tiene una trayectoria de conflictos y colonización. Y no se puede hablar de colonización, sin empezar en África, específicamente en Etiopía.

Posteriormente, y con la expansión del Imperio Otomano por Oriente Medio, el café se convirtió en una bebida predilecta también para los turcos. Con el tiempo, llegó a Europa como un energizante para los soldados Otomanos que luchaban contra los Habsburgos austríacos, entre 1781 y 1791 y considerando esa sensación eufórica, se convirtió en una bebida que motivaba a las reuniones sociales; llegó a ser tan importante en Europa que era la bebida predilecta, después del alcohol, al momento de la Revolución Francesa.

Al quedar en manos de los países europeos, el café fue expandido por medio de los exploradores de Asia y América Latina.

A Vietnam, en la región Indochina en Asia, fue introducido por los franceses, y su colonización, en 1887 y con el tiempo parece que se ha convertido en un ritual necesario para la convivencia social. Los cafés en ese país parecen el lugar de encuentro de los jóvenes y además reproducen música con volumen alto. Algo impensable en países como China, donde el café es considerado una droga después del pánico cuando el Imperio Británico le introdujo Opio a mediados de 1800.

En Vietnam, las cafeterías están, no en cada esquina, sino, en algunos casos; en cada casa.

A Honduras, el café llegó a finales de los 1700 a través de españoles y estadounidenses provenientes de Europa, hablando de colonización. Sin embargo, el café en aquellos primeros años fue únicamente para consumo de las familias de criollos.

Y no fue hasta el siglo pasado que se industrializó el cultivo y la producción en Honduras y la mayoría de países que han sido siempre colonias.

Hoy en día, algunos de los países productores de café más famosos en Latinoamérica son Colombia, Brasil, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México. En Asia, los mayores productores son Vietnam, Bali, Indonesia y en algunos países se ha acoplado a los sabores tradicionales como las hierbas del té o especias en la India y Tailandia.

Sí bien, su consumo se ha expandido a países como Corea del Sur, ahí tomarlo fue normalizado debido a la invasión de los Estados Unidos durante la Guerra de Corea a mediados del siglo pasado, o Japón después de la Segunda Guerra Mundial; aún hay países que no han permitido del todo esa injerencia en su cultura.

En China, se entiende de una persona que consume la bebida como adicta y en algunos casos pueden ser peligrosas porque se emocionan o tienen sentimientos acelerados que normalmente cuesta controlar, incluso en los países que consumen café, el control de las emociones sigue siendo un tema de salud muy lejano de la compresión social.

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