Corrupción, miedo y represión del gobierno para enfrentar COVID-19, denuncian 12 organizaciones de la Mesa de DD. HH.

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. La población tiene “hambre y desesperación”,  las medidas del gobierno ponen en riesgo la vida del pueblo y de las y los profesionales de la salud al no equiparles de manera oportuna y pertinente, denunció hoy en conferencia de prensa la Mesa de Derechos Humanos.

La Mesa publicó el informe Estado Crítico de la Nación en tiempo de Coronavirus. El informe destaca que con su dinámica, el gobierno pretender  “encerrar y aislar el acumulado descontento social. Gradualmente el sector salud ha sido excluido de la gestión de la respuesta a la pandemia. En su lugar, el mismo grupo reducido de siempre hace lo de siempre: militarizar, reprimir, amenazar, politizar la ayuda para las y los empobrecidos, culpabilizar a la población de sus “errores” y manejar de forma opaca y sobrevalorada las adquisiciones“.

“Intencionadamente, no se está capacitando a la población en cómo preparar y mejorar su sistema inmunológico con una alimentación y hábitos de salud cultural y localmente posibles y que son patrimonio y legado ancestral de nuestro pueblo, no se capacita a las familias en cómo preparar e higienizar sus hogares y cuadras, dotando de insumos, para minimizar posibilidades de contagio, a propósito se encierra a la población por días y días sobreexponiéndola al miedo y luego se le impulsa a asistir a lugares de abastecimiento y servicios generando la aglomeración de personas. Estas y otras acciones están encaminadas a extender la duración de la crisis para provecho de quienes la están utilizando para profundizar este esquema de gestión gubernamental basado en la corrupción y la violación de los derechos humanos.

“Para el 3 de abril la secretaría de finanzas informaba que se habían invertido L.2,195 millones de lempiras. Es inaudito que con una cifra así las instalaciones y el personal de salud no cuenten con lo mínimo necesario. Datos subidos por la misma secretaría dejan ver la sobrevaloración en la adquisición de bienes y servicios”.

MESA DE DERECHOS HUMANOS EXPONE EL “ESTADO CRÍTICO DE LA NACIÓN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS”

Comunicado No. 02/20

La Mesa de Derechos Humanos, después de elaborar el Informe “Estado Crítico de la Nación en Tiempos de COVID-19”, expresa su preocupación por la ineficacia y falta de legitimidad en las medidas tomadas por el gobierno de Juan Orlando Hernández para enfrentar la crisis humanitaria debido a los efectos de la pandemia por COVID-19 y el nivel de afectación que ésta ha tenido en el goce real de los derechos humanos, particularmente, para los grupos con altos niveles de exposición y vulnerabilidad.

El informe resalta que los matices en los niveles de desigualdad social, pobreza, pobreza extrema, violencia, corrupción e impunidad como política de estado, en contraste con las medidas adoptadas por el gobierno, reflejan el incumplimiento de las obligaciones del Estado en materia de derechos humanos, particularmente el deber de adoptar medidas para atender las causas estructurales que impiden que la población en general cuente con un Sistema de Salud robustecido, integral e inclusivo.

También el informe devela que el Sistema de Salud hondureño ha colapsado, y en momentos de emergencia sanitaria como el actual, se evidencia que el mismo no ha sido una prioridad en la agenda del gobierno, como si lo ha sido el incremento de presupuesto en materia de Defensa y Seguridad.

El Informe del Estado Critico de la Nación en Tiempos de COVID-19, da cuenta de las violaciones a derechos humanos de grupos colocados en situación de mayor vulnerabilidad y señala las medidas que comprometen el goce real de los derechos humanos a nivel general.


La Mesa de Derechos Humanos manifiesta su preocupación por lo siguiente:
1. Las medidas tomadas por el gobierno continúan teniendo un enfoque reactivo, militarista, individualista y utiliza una estrategia de internalización de la culpa, señalando a quien en un estado de necesidad desatiende el toque de queda para atender las necesidades de las que el Estado mismo históricamente se ha desligado.


2. La respuesta del Estado a la pandemia ha expuesto a la niñez, adolescencia, juventud y las mujeres a un contexto agravado de violencia y desatención de sus necesidades de protección especial; por otro lado, las medidas adoptadas por el gobierno refuerzan la discriminación estructural que sufren las personas con discapacidad, personas con VIH, trabajadoras sexuales, personas LGBTI, así como el desinterés de las necesidades de las personas privadas de libertad, quienes se enfrentan a un contexto de violencia generalizado y a elevados niveles de exposición de contagio como producto del hacinamiento al que están sometidos; Por su lado, las personas
defensoras de derechos humanos, las y los periodistas, se enfrentan a una respuesta represiva (detenciones, agresiones y malos tratos) y a serios obstáculos para desarrollar su trabajo, incluyendo la negativa de acceder a la información pública.

3. Manifiesta preocupación por la disminución de las medidas de protección a beneficiarios de “medidas cautelares” otorgadas por la CIDH y las otorgadas por la Dirección General del Mecanismo Nacional de Protección. 

4. Observa con preocupación que las proyecciones de impacto de la pandemia hechas por expertos profesionales independientes no coinciden con los datos proporcionados por el SINAGER en las diferentes cadenas nacionales.

5. Denuncia que el gobierno intenta limitar arbitrariamente la libertad de expresión del personal sanitario para ocultar la gravedad de crisis sanitaria, el mal manejo de los recursos, la falta de abastecimiento de equipo de protección para el personal sanitario.

6. Observa que los mecanismos de rendición de cuentas que el gobierno ofrece respecto de la administración de los fondos no son claras ni detalladas además que muestra serias debilidades técnicas y permea opacidad, lo que abre las oportunidades de perpetuar las acostumbradas prácticas de corrupción estructural.

7. Finalmente, La Mesa observa con preocupación que la falta de legitimidad del gobierno produce altos niveles de desconfianza, incertidumbre y descontento social, lo que supone un grave desafío para que el mismo pueda -como pretender enfrentar la crisis de manera vertical y unilateral.

La Mesa de Derechos Humanos, Señala que es necesario:
1. Crear un Comité Interinstitucional para la atención de la Pandemia de COVID-19 bajo la Dirección del Colegio Médico de Honduras y profesionales de la salud expertos en el tema.

2. Activas los Comités de Emergencia Municipal y los Comités de Emergencia Local y otros mecanismos de articulación y participación ciudadana que sirvan grupos de monitoreo de las medidas y de enlace de la comunidad con las autoridades sanitarias.

3. Incluir en todos los niveles de auditoría social y rendición de cuentas al Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y al Foro Social para la Deuda Externa en Honduras (FOSDEH).

4. Dar a conocer de manera inmediata la estrategia de intervención en la crisis, particularmente el plan de inversión y beneficios, el plan de distribución de la ayuda humanitaria y equipo de protección personal;

5. Crear bases de datos con información desagregada para identificar el impacto de la pandemia de forma diferenciada atendiendo las características y exposiciones de las poblaciones colocadas en situación de vulnerabilidad.

Tegucigalpa, MDC, 14 abril 2020

Esta articulación de más de una docena de organizaciones de sociedad civil cobró vida el 11 de septiembre de 2017, a partir de las graves violaciones a derechos humanos que sufrieron cuatro personas defensoras de derechos humanos en el marco del desarrollo de su trabajo en un desalojo violento en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Estado Crítico de la Nación en tiempo de Covid
Informe