11 periodistas atendidos en dos años con secuelas mentales

Tegucigalpa, Honduras | Reporteros de Investigación. La sicóloga Carmen Martínez lleva varios años atendiendo y acompañando a periodistas de Honduras. Desde junio de 2019, Martínez empezó a caracterizar las huellas  mentales de la violencia en la vida de la prensa que atendió entre 2018 y 2019.

En febrero de este año concluyó su análisis de monitoreo de las atenciones sicológicas y sumó a este estudio tres solicitudes de información pública, hechas por Reporteros de Investigación para conocer si la red hospitalaria del país, el Instituto de Previsión del Periodista (IPP), adscrito al Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) o el Mecanismo de Protección están caracterizando la salud mental del periodista.

La miseria para atender a la prensa se puede constatar en la carencia de información. El Mecanismo dijo que estas cifras son información reservada, el IPP no respondió y la Secretaría de Salud no tiene cifras desagregadas.

La solicitud sin respuesta para estas instituciones fue: Sin revelar datos personales confidenciales, conocer un listado de enfermedades siquiátricas, sicológicas o neurológicas relacionadas con la profesión del periodista desglosado de la siguiente forma:

  1. a) Cantidad de afectados
  2. b) Género
  3. c) Año
  4. d) Tipo de síntomas o posible diagnóstico.
  5. e) Si enlistan como enfermedades profesionales relacionadas con la profesión: Ansiedad, depresión, manía, bipolaridad, estrés postraumático, adicciones, intentos e ideas de suicidio. d) Hospital de procedencia y sala que lo atendió.
  6. e) Especialista que lo atendió

 

Periodistas ansiosos y deprimidos

En cambio, la recolección y el análisis de datos de la sicóloga Martínez reveló los resultados de la atención y acompañamiento a 11 casos de periodistas en riesgo en Honduras. Se pretendía un estudio con los datos oficiales a nivel nacional, pero no fueron otorgados debido a que las atenciones en el país no se desclasifican por profesión, según nota de respuesta del Hospital Psiquiátrico Dr. Mario Mendoza.

La labor de los comunicadores sociales y periodistas de Honduras es de alto riesgo, se enfrentan a una situación de extrema vulnerabilidad por las implicaciones directas que tiene su quehacer con la realidad socio –política, cultural y económica en el país. Realidad que se desborda por la grave crisis de corrupción, impunidad y por la entronización del crimen organizado a todo nivel en el gobierno que provoca altos índices de violencia, persecución, amenazas y asesinatos de periodistas y comunicadores. En este entorno criminal, del  año 2001 a 2019, 81 periodistas fueron asesinados en Honduras. Le sigue a esto las secuelas de drama y dolor a sus familiares y parientes víctimas indirectas.

El tipo de contratación que se le otorga a los y las periodistas es el terreno fértil donde afloran anomalías a la hora de ejercer ya que, según sus expedientes, en la mayoría de los medios no se les otorga un sueldo digno, más bien reciben un salario base mínimo, eso les obliga a tener que buscar regalías o venta de publicidad y espacios de entretenimiento y noticiosos. Todo esto vuelve precaria e indigna su labor profesional.

Datos de casos atendidos

Existe en el país algunas organizaciones defensoras de derechos humanos y otras que han dado acompañamiento legal, psicológica, médica y social a los comunicadores y periodistas atacados en diferentes modalidades. Dentro de estos casos se atendió a 11 periodistas, siete mujeres y cuatro hombres, con acompañamiento psicosocial, atención psicoterapéutica y consejería a ellos y su familia.

También se acompañó a familiares de un periodista asesinado en 2019.

Los tipos de ataques fueron:

Sobrevivientes de asesinatos
Amenazas vía mensajes de “WhatsApp” y Facebook
Jaqueo a cuentas de correos electrónicos y páginas electrónicas
Amenazas a muerte en vía publica
Persecución en vehículo
Robo de teléfonos celulares y documentos personales
Secuestro en vehículos de taxi
Acoso y tocamiento sexual
Detención arbitraria y persecución legal
Golpes, patadas, empujones
Heridas
Ataque con gases lacrimógenos y pistolas
Campañas de descredito
Humillaciones, insultos
Tratos crueles, tortura
Dentro de las consecuencias a la vida de los periodistas atendidos se encuentran:

Perdida de sus empleos
Falta de dinero para sustentar su vida y la de su familia
Necesidad de cambiar de residencias para resguardo de sus vidas
Necesidad de refugio
Exilio
Efectos y secuelas a la salud física y emocional

Dentro de la sintomatología de trastornos psicológicos se encontraron:

Trastorno depresivo:

Tristeza, llanto, desesperanza, pesimismo, agotamiento, cansancio, dificultades en la concentración, sentimientos de culpa e impotencia, irritabilidad, ideas suicidas, baja autoestima, Insomnio, disminución del apetito.

Crisis por ansiedad, ansiedad leve, ansiedad moderada y ansiedad grave:

Sensación de torpeza, temblor en manos y piernas, incapacidad de relajamiento, inestabilidad, inquietud, temor, miedo, nerviosismo, mareos, taquicardia.

Stress post trauma:

Pesadillas recurrentes, insomnio, sensación de alerta, dolores Corporales, dificultad en la concentración y atención, agotamiento emocional, híper- vigilancia,

Otros signos y síntomas:

Consumo de alcohol
Consumo de medicamentos sin prescripción medica
Conductas maniacas
Ideas delirantes de paranoia y persecución
Secuelas físicas: hipertensión arterial, diabetes, problemas visuales y auditivos, alergias en piel, cefaleas, problemas digestivos, dolores musculares y otros.
Sofía es una periodista hondureña. Aceptó que su caso sea difundido. Ella misma escribió su testimonio en 19 páginas y pidió omitir los datos que la identifiquen porque su vida corre riesgo. Lleva casi dos años viviendo en el anonimato luego de una golpiza policial y de amenaza a muerte. El dolor corporal es uno, el laberinto emocional, otro.

Conclusión

Los periodistas y comunicadores sociales que son reprimidos y atacados en Honduras tienen como practica y experiencia profesional la denuncia, crítica, investigaciones serias y ponen en evidencia al sistema de gobierno o a inversiones de capital transnacional o privado que atentan contra las poblaciones urbanas y rurales. La salud física y psicológica de los periodistas se ve seriamente dañada como consecuencia de los atentados, ataques y persecución a la que son expuestos.

Recomendación

Se necesita crear un sistema integral de salud para atención a los y las periodistas y comunicadores sociales que se encuentran en riesgo, donde se incluya un programa de acompañamiento psicosocial.

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