Créditos

Luis Hércules | Tegucigalpa, Honduras| Reporteros de Investigacion

Desde las reformas económicas de los ochentas, la República Popular China no hacía más que ir gradualmente en crecimiento y en los peores casos lograba mantener su economía. Tanto que puso a tambalear a los Estados Unidos. País con el que se vio envuelta desde 2018 en lo que conocimos como “la guerra comercial” y a la que hace apenas unas semanas se conocía que lograban algunos acuerdos.

 

La China “Roja”, empezó la década del 2010 con un crecimiento económico del 10,3% (de las más altas desde 1980), para esos años Estados Unidos apenas reaccionaba a la crisis inmobiliaria de 2008.

 

El reto chino era mantener ese crecimiento dependiente de las exportaciones al resto del mundo, pero en especial a EE. UU. que se había convertido en su mayor comprador de mercaderías chinas en medio de su crisis.

La guerra comercial

A finales de ese año, ambos países empezaron a blindar sus importaciones otorgándole impuestos más elevados a las mercancías provenientes de alguno de los dos países.


Si bien es cierto, China ha venido presentando una desaceleración económica, pero a diferencia del resto de potencias económicas, había mantenido su crecimiento. Lo que le permitió escalar no solo en cifras sino en espacios de toma de decisiones importantes.


En 2019, y en ausencia del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reconoció la influencia del Dragón de Asia en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. A tal grado que se propuso crear un segundo Foro de “Davos”, pero en Dalian, al noreste de China. Lo cual marcaría la estrategia de China a nivel económico y político; entrar en nuevos mercados con nuevos aliados económicos.


Entre 2018 y 2019 se acercaron a países con los que no tenían relaciones diplomáticas y lograron grandes acuerdos. En 2018 se llevo a cabo el Foro de Cooperación África-China (FOCAC), al cuál se invitaron a todos los presidentes africanos a Beijing y se les recibió con calles cerradas, templos y museos abiertos exclusivamente para ellos.


En esos mismo años, las tensiones entre Estados Unidos e Irán (que han mantenido la atención del mundo en este 2020) iban en aumento, a tal grado que EEUU solicitó sancionar a Irán en sus exportaciones de petróleo. China hizo caso omiso y continuo sus importaciones y reforzó sus lazos con el país persa.


Latinoamérica no se quedó atrás iniciando y mejorando dichas relaciones ese año. República Dominicana y El Salvador, establecieron lazos diplomáticos. Panamá y México mejoraron sus dinámicas comerciales, ofreciendo vuelos aéreos para acercarse un poco. Al mismo tiempo, La República Popular China, ofreció un sin fin de becas a países latinos, lo cual implicó la “fuga de cerebros” a sus tierras y empresas.

 

La Asamblea Popular Nacional de China 2019

El Partido Comunista Chino se reúne una vez al año en una gran Asamblea con participación de unos 3mil representantes de todo el país. En la cuál se toman decisiones extraordinariamente importantes a nivel político y económico para el país. En 2018, se acordó en dicha Asamblea que Xi Jinping sería presidente de manera indefinida e indiscutida .


Para el 2019, los temas estaban transversalmente cruzados por la preocupación que significaba la Guerra Comercial en la economía, y se propuso mantener el crecimiento económico en 6,6% y la creación de 11millones de nuevos empleos.


Además, se acordó ese año que sería necesario enfocarse en la implementación de nuevas reformas económicas que permitieran que las empresas estatales mejoraran su calidad y productividad, lo cual marcaba una estrategia que se vería reflejada en su consumo interno. “Consumir más China”.

Los Planes de Incentivos

A finales del verano de 2019 y con la aproximación del segundo feriado más grande del país, China anunciaba un plan para reforzar el turismo y el consumo de productos de su país con el fin de lograr una recuperación económica y demostrar fuerza a los Estados Unidos.

 

Para finales de octubre, China anunció la recaudación de 90mil 940millones de dólares por el “Feriado Rojo” (el feriado de la República) y donde unos 105millones de turistas chinos de los mil 400millones de su población total, se desplazaron por todo el país. Registrando un aumento del 7,6% en comparación al 2018 para esta misma festividad.

 

Además se motivó a la población a romper el record de ventas en internet para el “Singles Day”, probablemente la fecha “comercial” más importante del país el 11 de noviembre de cada año.  Un día donde los y las solteras “celebran” gastando en productos comprados por internet o e-Commerce, una especie de “Black Friday Chino”, con muchas ofertas.

 

La recaudación en 2019 llegó a más de 31mil millones de dólares. Pero un dato interesante es que en dicha festividad no solo compran chinos, también lo hacen personas en el resto del mundo aprovechando “las ofertas” para vendedores mayoristas.

Negociaciones

El 2019, además de las estrategias internas estuvo marcado por las negociaciones que se dieron entre Estados Unidos y China en medio de la Guerra Comercial que duró unos 15meses.


A inicios de noviembre de ese año, se le sumó otra buena noticia a la economía del Dragón. Se anunciaba que ambos países llegaban a un ‘Principio de Acuerdo’. Después de algunas treguas en reuniones en Washington y Pekín que iban desde la suspensión de aranceles a productos de ambos países por determinado tiempo; se suspendía indefinidamente un paquete que entraría en vigor en diciembre y dejaría unos 160mil millones de dólares en costo a productos chinos.


Y entre los pactos, China prometía el respeto a la propiedad intelectual y en general al respeto mutuo en el mercado global.


2020, Año de la Rata

El 2019, la “China Roja” lo cerró con un crecimiento del 6,1%, el más bajo en casi 30 años. Aún así se preparaban para la celebración de la Primavera, el inicio del año lunar 4718 y el comienzo de un nuevo ciclo en su calendario.


Esa celebración es la más familiar, importante y antigua de su cultura. Es en la que más viaja su población aprovechando para volver a sus pueblos y ciudades de origen, dejando las grandes metrópolis casi deshabitadas.


El año pasado, también a inicios de diciembre se detectaron en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, los primeros casos de un nuevo Coronavirus. Casos a los que no se les prestó la importancia debida de parte del Gobierno, así lo ha reprochado su población. Con el paso del tiempo, los contagios fueron en aumento, pero hasta el 9 y el 16 de enero de este 2020 se reportaron las primeras dos muertes en pacientes con más de 60 años de edad. La tercera ocurrió el 20 de este mismo mes y a partir de eso se desató una gran alarma debido a lo contagioso de la enfermedad.


El 25 de enero se celebraba el año nuevo, por lo que la población empezaba su desplazamiento por el país justo en los días que se declaraba la alerta nacional. Gradualmente se tomaron nuevas medidas; se recomendó cancelar las actividades de celebración al aire libre por temor a la expansión del virus y se recomendaba que las personas se mantuvieran en sus casas. Wuhan quedó completamente en cuarentena.


Con los días, el incremento de contagios y muertes ha ido en ascenso, a tal grado que en poco tiempo se reportaron casos en los cinco continentes y la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya emitió una alerta mundial sobre el virus.


El feriado chino más largo de los últimos 30 años

Por supuesto que lo más importante son las vidas de las personas. A este punto y en este momento, pareciera que no tiene sentido siquiera hablar de la guerra económica, pero lo cierto es que este brote representará una de las mayores perdidas para el “Dragón Rojo” en los últimos 30años. Y peor aún, un impacto mediático que todavía no se puede siquiera imaginar cómo afectará en su economía.


El Gobierno solicitó alargar el feriado hasta el 9 de febrero y esperando nuevo aviso. Se presume que el Coronavirus alcanzará su pico de contagios el 8 del mismo mes. Con la medida se espera evitar el esparcimiento masivo por el regreso de la población a sus ciudades de trabajo.


La proyección de la economía esperaba un crecimiento entre el 6,1% al 6,5%, pero con la actual situación los números no parecen muy halagadores y habrá que esperar a la Asamblea Nacional Popular de este 2020, para saber cuales serán los resultados económicos y sus proyecciones.


Lo cierto, es que de esa “China Roja”, siempre será posible esperar un renacimiento de esos a los que nos han acostumbrado durante sus más de 4mil años de historia.

Twitter Facebook Pinterest WhatsApp